
Hoy hace justo un año que nos dejó, desde ese día el mejor café no está en la Fuente Nueva, el mejor café se lo toman los ángeles del cielo.
Es imposible encontrar a un amigo que te pueda dar consejos de padre, que te abra los brazos y te acoja como un hijo, que este pendiente de tu trabajo y de tu familia, que te llame preocupado el miércoles a las 5 sino le has hecho la visita de rigor a las 4 de la tarde. ¡ Qué gran amigo!
Y es que mi amigo tenía el corazón más grande que el cuerpo, nadie estaba triste cerca de Él.
Manolo, en mi casa te echamos mucho de menos, nunca te olvidaremos.
3 comentarios:
Estoy con tigo Carlos. Si en el mundo hubiese más personas de esta calidad humana, el mundo no seria como es.
¡¡¡Qué razón llevas, Juan Carlos!!!
El único consuelo es poder saborear las raíces que él dejó... y ésto es posible en Arrayanes.
Juan Torres
aún recuerdo cuando trabajaba en el círculo de artesanos...¡Dios! hace ya un año...se le añora...y sus cafés.
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